Los eclipses siempre dejan huellas profundas en la historia de los pueblos. Aunque no siempre son visibles en todas las regiones, su energía se manifiesta igual. Lo he corroborado en eclipses pasados: mientras el fenómeno ocurría en un continente lejano, sus consecuencias se hacían sentir en naciones donde el eclipse no se veía directamente. La visibilidad no limita la fuerza de un eclipse.
Y este próximo eclipse lunar del 7 de septiembre de 2025 tiene un papel fundamental para Venezuela.

El Eclipse en el Cielo para Caracas
Al levantar el mapa del eclipse para Caracas, en zodíaco sideral, encontramos que se activa el nodo sur, un punto de cierres, finales y revelaciones.
El Medio Cielo (MC), que simboliza al gobierno y a la autoridad máxima del país, se encuentra en conjunción con el Nodo Sur.

Esto es una señal clara de fin de ciclo para el gobierno venezolano. Lo que estaba sostenido artificialmente pierde fuerza, sale a la luz lo que estaba oculto y se abre una etapa de declive del poder político tal como lo conocemos.
Plutón retrógrado en el Ascendente refuerza el simbolismo. Plutón nunca pasa desapercibido: allí donde toca lo destruye. Está ligado a dictaduras, represión, control oculto, economía subterránea, mafias y recursos naturales (petróleo, minería, gas).
En el Ascendente del país, anuncia un proceso de cambio radical a través del poder y la destrucción y puede generar un cambio de identidad nacional.
Plutón y el Atacir C-60
Para profundizar, rectifiqué la carta natal de Venezuela y la comparé con el reloj del atacir C-60, el gran medidor de procesos históricos.

En este reloj, Plutón se encuentra sobre el Ascendente de Venezuela, confirmando lo que el eclipse ya anunciaba.
Un eclipse de Luna, por sí solo, suele tener efectos que se extienden alrededor de 6 meses. Pero al coincidir con el atacir C-60 y Plutón en el Ascendente su influencia dure menos de lo que esperábamos.
Venezuela entra en un período donde lo viejo no puede sostenerse más. Lo que parecía eterno comienza a desmoronarse. Y aunque el proceso pueda ser doloroso, también abre la posibilidad de un renacimiento colectivo que marcará el destino de las próximas décadas.

